Botox

Medicina estética

Botox

Tratamiento rápido, sencillo y prácticamente sin dolor

La toxina botulínica, conocida popularmente como bótox, es una sustancia que ayuda a corregir las arrugas faciales de la zona de la frente, entrecejo y periocular (líneas glabelares).
La contracción repetida de los músculos de la mímica provoca en nuestra piel las características arrugas faciales que son un signo expresivo del paso del tiempo. Aparecen prematuramente alrededor de los ojos, en la frente y el entrecejo, incluidas las famosas “patas de gallo”. La toxina botulínica actúa bloqueando de manera temporal una sustancia química (acetilcolina) que provoca la contracción de estos músculos. Por tanto, su acción consigue que estos músculos se relajen y así atenuamos las arrugas.
Sus resultados son excelentes aplicándolo a la región de la frente, para las pequeñas arrugas alrededor de los ojos y en las arrugas del entrecejo. Además podemos modificar la posición de las cejas elevando su zona lateral. Provoca un ascenso de la cola de la ceja que da a la mirada un aspecto más luminoso y atractivo.

El tratamiento con bótox es rápido; no dura más de veinte minutos en consulta, es sencillo y prácticamente indoloro; no es necesario aplicar ninguna anestesia previa al tratamiento. Podremos ver sus efectos a los dos o tres días de haberse realizado la sesión; con una durabilidad de entre cuatro y seis meses. Por lo que recomendamos realizarse este tratamiento un par de veces al año. Normalmente el médico hará una revisión a los quince días por si se necesita un posible retoque. Diferentes estudios recomiendan iniciar este tratamiento a edades cada vez más tempranas, porque tiene un efecto preventivo; de esta manera cada vez utilizaremos menos cantidad de producto y la duración va a ser mayor.

BOTOX REFRESH

El bótox refresh , consiste en  la infiltración en una sola sesión de una dosis total baja de toxina botulínica (medio vial o 25 unidades) en micro inyecciones en áreas específicas.
Todos los músculos de la cara se encuentran conectados entre sí y a su vez, con múltiples fibras, llegan a la capa profunda de la piel. Los gestos de la cara se deben al movimiento conjunto de contracción y relajación de músculos opuestos de la misma zona y, por las conexiones a la piel, somos capaces de identificar cambios sutiles o severos de la expresión facial.
Conocemos el uso de la toxina botulínica para relajar los músculos del tercio superior de la cara para mejorar las arrugas de expresión que permanecen en reposo.
Hoy en día podemos controlar la dosis aplicada y la técnica de administración para conseguir una relajación parcial sólo de las fibras que de cada músculo llegan a la piel, consiguiendo como efecto un aspecto descansado, con desaparición de los signos de tensión y pruebas superficiales.
Esta técnica está indicada para pacientes de edad media; con elevado nivel de estrés acumulado en la cara; con signos incipientes de flacidez y arrugas; que no deseen empezar el uso de la toxina botulínica (bótox) según la técnica convencional; y que quieran obtener un resultado rápido, eficaz y moderadamente duradero de la imagen de la cara sin modificar la expresión.
Consiste en una sola sesión con la infiltración de una dosis total baja de toxina botulínica (medio vial o 25 unidades) en micro inyecciones en áreas específicas, posterior a la aplicación de anestesia local tópica para disminuir las molestias. Posteriormente aplicamos una mascarilla refrescante que potencie el efecto. La duración total de la sesión es de alrededor de una hora y el resultado comienza a notarse a partir de las veinticuatro horas, alcanzando su máximo efecto a la semana, permaneciendo sus resultados durante dos o tres meses, dependiendo de la variabilidad individual.